¿Cómo cepillarse los dientes correctamente? 4 consejos para una salud bucal plena
Fecha publicación: 23/09/2025
Todos conocemos las prácticas saludables que debemos llevar a cabo para mantener los dientes en buen estado: cepillarnos dos veces al día y no comer demasiado azúcar. A pesar de seguir a pies juntillas estas dos simples recomendaciones, muchos de nosotros necesitamos empastes. Lo cierto es que si se quiere prevenir la caries, se puede hacer algo más de lo que ya sabemos. A continuación, le ofrecemos unos consejos que podrían servirle de ayuda.
1. La técnica de cepillado y la eliminación de placa
Es importante la manera en que se limpie los dientes. El mecánico acto del cepillado elimina la pegajosa placa dental, compuesta por los ácidos de las bacterias y por restos de alimentos. Se forma de manera natural en la dentadura justo después de comer, pero no produce daños hasta que no alcanza su madurez, para lo que pueden llegar a pasar hasta 12 horas (aunque no se conoce con exactitud el plazo de tiempo en el que la placa comienza a causar problemas).
Las bacterias consumen el azúcar presente en los dientes, produciendo ácidos que disuelven los minerales y provocan microscópicos agujeros inapreciables. Si el proceso continúa y no se pone remedio, estos pequeños orificios se pueden llegar a convertir en cavidades de tamaño considerable.
Cepillarse los dientes durante dos minutos es una forma efectiva de eliminar la placa, debiendo llevarse a cabo esta acción por la noche y en cualquier otro momento del día. Esta simple tarea realizada de manera frecuente impide que las bacterias se desarrollen hasta el punto de producir altos niveles de ácido.
Recuerda que si la placa se endurece y se convierte en sarro, el cepillo ya no podrá quitarla. En ese caso, necesitas una limpieza dental profesional para evitar daños en tus encías.
Por otra parte, los cepillos eléctricos pueden ser más efectivos. En nuestra consulta de odontología preventiva en Medellín, te asesoramos sobre cuál es el mejor para tu tipo de encía. Los cabezales pequeños alcanzan áreas de difícil acceso en la boca, y los cepillos con cerdas de dureza intermedia ayudan a limpiar las encías y los dientes sin ocasionar daños. En cualquier caso, ¡lo importante es cepillarse todos los días!
2. El papel del flúor en la prevención de caries
Gran parte del beneficio del cepillado proviene de la pasta de dientes, cuyo componente clave es el fluoruro o flúor, que ayuda a prevenir las caries. Además, el flúor restituye los minerales perdidos. Si tienes alta tendencia a las caries, en AZ Odontólogos realizamos topicaciones de flúor de alta concentración.
Para sacarle el máximo partido y evitar la formación de pequeños agujeros en la dentadura, utilice pasta con una concentración entre 1350 y 1500 ppm (partes por millón) de flúor, dato que puede consultar en el dorso del tubo. Algunos dentífricos para niños no son lo suficientemente potentes, por lo que no garantizan una efectividad completa. Si usted o su hijo tienen un riesgo elevado de sufrir caries, es probable que su dentista le recete pasta de dientes con una mayor concentración de flúor.
Es complicado apreciar la placa debido a su color blanquecino, parecido al de los dientes. En los supermercados y en las farmacias puede encontrar unas tabletas reveladoras de placa que, tras masticarlas, muestran áreas en las que quedan restos tras un cepillado deficiente.
3. ¿Por qué debes escupir y no enjuagarte?
Por la noche se produce menos saliva, entre cuyas funciones se encuentra proteger la dentadura. Por ello, durante el sueño los dientes se encuentran expuestos en mayor medida al ataque de los ácidos, razón por la cual cobra tanta importancia eliminar los restos de comida para que la placa bacteriana no pueda pegarse un festín mientras dormimos. No coma ni beba nada que no sea agua tras cepillarse los dientes por la noche para permitir que el flúor haga su efecto.
Una vez que se haya cepillado, no se enjuague con agua o con algún producto, ya que de esa manera elimina el flúor. Sabemos que es un hábito del cual cuesta desprenderse, pero puede reducir la caries hasta un 25%.
4. Control del azúcar para proteger tu esmalte
Los azúcares intrínsecos se encuentran de manera natural en alimentos como la fruta y, a diferencia de los azúcares añadidos o libres, es poco probable que produzcan caries. Estos últimos son agregados por los fabricantes y suelen incluir miel, jarabes y zumos de frutas.
Los azúcares libres son un blanco fácil para las bacterias, que los consumen y metabolizan para crear ácidos a partir de ellos. Sin embargo, es complicado saber a ciencia cierta cuáles son los azúcares más perjudiciales para los dientes. Por ejemplo, aunque comer fruta en cantidades razonables es bueno, los jugos contienen azúcar liberado por las células vegetales, por lo que beber demasiado zumo puede producir caries.
La Organización Mundial de la Salud y el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido recomiendan restringir el consumo de azúcares libres a menos del 5% de la ingesta calórica diaria, es decir, alrededor de 30 gramos (ocho cucharaditas) en el caso de adultos y niños a partir de 11 años.
Para hacernos una idea, una lata de Coca-Cola contiene 35 gramos de azúcar. La aplicación para smartphone Change4Life resulta de gran ayuda para llevar a cabo un seguimiento del consumo de azúcar en nuestra dieta.
Aunque no tanto como la cantidad, la frecuencia con la que se come azúcar importa. Mantener una salud oral óptima requiere equilibrio entre la dieta y la higiene. Siendo un carbohidrato simple, las bacterias lo digieren de forma sencilla, al contrario que ocurre con los carbohidratos complejos o con las proteínas. Tras metabolizar el azúcar, las bacterias producen los ácidos que causan la desmineralización de la dentadura.
Afortunadamente, los dientes se pueden recuperar de las acometidas más tempranas de las bacterias gracias al flúor del dentífrico y al efecto remineralizante de la saliva. Es como si en una balanza pusiéramos en un lado el azúcar y en el otro la pasta de dientes y la limpieza diaria.
Para evitar un daño irreversible a nuestros dientes, es recomendable ingerir como máximo cuatro productos con azúcar al día. Haga un recuento de las veces que consume azúcar diariamente, incluyendo galletas, tazas de té o café y snacks que contienen carbohidratos refinados, como las patatas fritas. Una manera sencilla de disminuir el consumo de azúcar sería dejar de añadirlo a las bebidas calientes y limitar el picoteo.
En resumen: cepíllese dos veces al día con dentífrico con flúor, escupa y evite enjuagarse posteriormente, no coma ni beba después de lavarse los dientes y no consuma azúcar más de cuatro veces al día. ¡No puede ser más fácil!
Fuente:
theconversation.com